

Escrito por nuestra enfermera certificada Ariadna
Como enfermera escolar, veo de primera mano el impacto que tiene la alimentación en la salud y el rendimiento académico de nuestros alumnos. Una dieta equilibrada no solo ayuda a su crecimiento físico, sino que también es fundamental para su desarrollo cognitivo, emocional y su bienestar general. En Cumbres, promovemos hábitos saludables desde temprana edad, asegurándonos de que nuestros niños reciban la mejor formación en todos los aspectos, incluyendo la nutrición.
El cerebro necesita el combustible adecuado para funcionar de manera óptima. Los niños que consumen una dieta balanceada, rica en vitaminas y minerales, tienen una mejor concentración, memoria y rendimiento académico. Nutrientes esenciales como los ácidos grasos omega-3 (presentes en pescados y nueces), el hierro (en espinacas y carnes magras) y las vitaminas del complejo B (en cereales integrales y lácteos) son clave para su desarrollo neurológico y emocional.
En México, contamos con el Plato del Buen Comer, una herramienta visual que nos ayuda a entender cómo debe ser una alimentación saludable. Se divide en tres grupos fundamentales:
En Cumbres, fomentamos que los niños integren estos grupos en su alimentación diaria para un desarrollo integral, alineado con nuestros valores de responsabilidad y compromiso con la salud.

Un plato colorido es sinónimo de variedad y nutrición. Cada color aporta beneficios específicos:
Incluir una variedad de colores en cada comida garantiza una ingesta equilibrada de micronutrientes que fortalecen el sistema inmunológico y contribuyen a un desarrollo óptimo.
Para que los niños mantengan su energía y concentración durante el día, es importante ofrecerles snacks nutritivos y atractivos. Algunas opciones fáciles y saludables incluyen:
Sabemos que una buena alimentación es una inversión en el futuro de nuestros alumnos. No solo buscamos la excelencia académica, sino también la formación de líderes saludables, con hábitos que los acompañarán toda la vida. Como enfermera, los invito a fomentar en casa una alimentación balanceada, llena de colores y nutrientes.
¡Juntos podemos garantizar un crecimiento sano y un mejor desempeño escolar para nuestros niños!